La ley ‘rider’ pedirá a las empresas que informen a los sindicatos a cerca del algoritmo que establece las condiciones laborales

Vinculados, Conectado, Red, Equipo, Trabajo En EquipoSegún el nuevo reglamento, las empresas estarán obligadas a dar información a los comités de empresa sobre los algoritmos y sistemas de inteligencia artificial que afectan a las condiciones laborales.

Tras un acuerdo con los agentes sociales, el visto bueno de la CEOE -Confederación Española de Organizaciones Empresariales-, y la aprobación por parte de la UGT y CCOO de la última propuesta del Ministerio de Trabajo, nace la ley ‘rider’.

El texto legal únicamente cuenta con un solo artículo. En el primer aparatado de este artículo obliga a las empresas poseedoras de las plataformas de reparto dar la información correspondiente a los sindicatos a cerca de los algoritmos y sistemas de inteligencia artificial utilizados para establecer las condiciones laborales.

En el segundo apartado, se establece que los repartidores de estas empresas pasarán a ser asalariados. Esto establece el fin de su consideración como trabajadores autónomos, un punto de inflexión que ha creado mucho debate.

Sin embargo, sigue siendo el primer apartado la condición más novedosa de esta nueva ley. A partir de ahora, todas las empresas de reparto deberán informar a los representantes de los trabajadores “de los parámetros, reglas e instrucciones en los que se basan los algoritmos o sistemas de inteligencia artificial que afectan a la toma de decisiones que pueden incidir en las condiciones de trabajo, el acceso y mantenimiento del empleo, incluida la elaboración de perfiles”, según el reglamento.

Esta nueva regulación de dichos algoritmos que utilizan las diferentes plataformas digitales de reparto, as u vez, es una reivindicación perteneciente al último informe de la Organización Internacional del Trabajo. Este tipo de herramientas ya llevaban tiempo generando opiniones adversas a su funcionamiento: dependiendo de la evaluación que realicen los algoritmos utilizados, se realizará la asignación de trabajo dentro del ámbito laboral de las plataformas, y se tomarán decisiones de contratación.

Un camino cuesta arriba

En un principio, la patronal no quería incluir el contenido de este primer apartado. Tras una dura negociación, se ha llegado a un acuerdo al final del proceso de trámite del reglamento, incluyendo la regulación de los algoritmos, después de varias redacciones sobre este punto.

Han tenido que pasar casi cinco meses para formalizar la nueva ley rider, compuesta de un artículo y dos disposiciones adicionales. El acuerdo parecía consolidado en febrero, cuando se llevo a cabo una de las ultimas reuniones oficiales a cerca de la Ley ‘rider’. En ese momento, la CEOE aprobó llevar al texto legal lo establecido por el Supremo, donde se declaraba como asalariados a partir de septiembre del año pasado a los repartidores de Glovo. A esas alturas, el pacto parecía inminente, sin embargo, tuvo que pasar un mes más para formalizarlo.

Este retraso se ha debido en gran parte a las tensiones internas entre las dos de las tres partes negociadoras: por un lado, el Gobierno con su propia pugna entre trabajo y economía, y en la CEOE, donde las plataformas de reparto no llegaban a un consenso entre ellas.

La normativa finalmente establecida será reconocida como un real-decreto, y tendrá un periodo transitorio de tres mese para su aplicación, según fuentes del Ministerio de Trabajo. En este caso, las empresas afectadas por la presunción de laboralidad de los repartidores, como son Glovo, Deliveroo, Ubereats, Stuart, Amazon, etc., podrán adaptarse a este nuevo contexto.

La ley ‘rider’ incluye una nueva disposición adicional en el Estatuto de los Trabajadores que “presume incluida en el ámbito de esta ley la actividad de las personas que presten servicios retribuidos consistentes en el reparto o distribución de cualquier producto de consumo o mercancía, por parte de empleadoras que ejercen las facultades empresariales de organización, dirección y control de forma directa, indirecta o implícita, mediante la gestión algorítmica del servicio o de las condiciones de trabajo, a través de una plataforma digital”, es decir, según el reglamento, los repartidores serán considerados como trabajadores asalariados.

Esta disposición consolida lo estipulado por la Inspección de Trabajo sobre la situación de los ‘riders’ desde hace más de tres años, tomando como referencia la sentencia establecida por el Supremo. Sin embargo, los diferentes sindicatos creen que el acuerdo tiene poco alcance, y reivindican que este tipo de regulación no se debería aplicar únicamente a las plataformas de reparto, si no a más sectores, como las plataformas de cuidados. Esto, a oídos del Gobierno, ha hecho que el Ministerio de Trabajo plantee una negociación para extender el ámbito de regulación de esta nueva ley, sin embargo, la CEOE exigió que únicamente se regulara el sector del reparto.

Asalariados o autónomos

La polémica por considerar si los ‘riders’ deben ser considerados trabajadores asalariados o autónomos comenzó en 2017. En ese momento, la Inspección de Trabajo, tras recibir una denuncia del colectivo de Riders por sus derechos, estableció que los repartidores de Deliveroo en Valencia debían ser asalariados.

Desde ese punto, la Inspección de Trabajo emitió numerosas actas similares en toda España, las cuales no solo afectaban a las plataformas de reparto. El debate llegó hasta los tribunales, donde no hubo tanta unanimidad. Al final, el Tribunal Supremo declaró la laboralidad de los repartidores en septiembre de 2020.

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